En el año 1767 comenzó la construcción del puente de cal y canto en Santiago, se necesito mucha mano de obra, que consistía en pegar las piedras con cal. Muchos santiaguinos pasaban como dato el hecho de ir a la pega de las piedras a sus conocidos, de allí comenzó la tradición de llamar como “pega” al trabajo. Como dato anecdótico se necesitaría más de 500.000 huevos para mezclarlos con el cal, solo se ocupaba la clara…¿y la yema? Alguna mayonesa se podría haber hecho. Un recuerdo para el ejército de gallinas que trabajo arduamente para entregar la materia prima. Claro con Bekron AC hubiera Sido más facil.
Juan Carlos Arellano Yevenes
Investigador histórico
Miembro de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía.

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