Brasilia bien vale una misa
Las afinidades de campaña sirven para la foto, pero no gobiernan, y cuando chocan con intereses de Estado la cuenta la paga el país. La invitación a los Bolsona...
Nadie esperaba esa llamada. La noche del 25 de octubre, con Lula reelecto por poco más de tres puntos sobre Flávio Bolsonaro, José Antonio Kast tomó el teléfono para felicitarlo, y al día siguiente La Moneda confirmó que el presidente estará en Brasilia para el cambio de mando del 5 de enero. Lula le respondió en público, prometiendo trabajar en una agenda común. Que un presidente chileno salude al ganador de un vecino de signo contrario es lo habitual, tal como lo hizo Michelle Bachelet con Mauricio Macri en 2015, Sebastián Piñera con Alberto Fernández en 2019 y luego con Pedro Castillo en 2021, o Gabriel Boric con Javier Milei, cuando tras reunirse con él resumió la regla en una frase, “nosotros pasamos, nuestros pueblos quedan”. Sin embargo, que lo haga Kast, y sin demora, con el líder histórico de la izquierda latinoamericana, era bastante menos previsible.
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https://elpais.com/chile/2026-11-04/brasilia-bien-vale-una-misa.html