Chile no era el infierno, Chile era un paraíso
El dobles formado por Munar y Martínez decide la serie disputada en Santiago, y Landaluce redondea el pleno: 0-4. Los locales no perdían en su guarida desde 201...
Ni grada, ni espíritu ni estadística que valga. El infierno no fue tal, sino más bien un retiro paradisíaco. La dimisión de Chile se prolongó del sábado al domingo y España cruzó felizmente la pasarela hacia las Finales de Bolonia, del 24 al 29 de noviembre. Lo hizo con un pleno: 0-4. Sencillamente, no hubo eliminatoria. Sin restar un ápice de mérito al buen hacer del equipo español, la escasez del conjunto anfitrión acabó convirtiendo el cruce en un episodio sonrojante, redondeado este domingo con el triunfo del dobles formado por Pedro Martínez y Jaume Munar, superiores a Alejandro Tabilo y Tomás Barrios: doble 6-0 y 6-3, en 1h 13m. En contra de los presagios y del 12-0 con Nicolás Massú en el banquillo de los locales, la cita se tradujo finalmente en un agradable paseo de septiembre. Puro gozo, nada más.